lunes 8 de junio de 2009

Leyendas Mayas 1 - El Canancol


Nunca he sabido que tantas personas llegan a leer mis posts en el blog, algunas cosas salidas del alma y alguna que otra cosilla interesante que me llega por ahi...

Sin embargo quiero aprovechar la libertad de tener un blog para dar a conocer algunos detalles interesantes de una civilizacion INCREIBLE.... los Mayas. Yo siempre que podia me sentaba a conversar con mi Bisabuelo, suerte tuve de conocerlo, un hombre sabio, humilde y con tantos años de vida que contar que no nos dio la vida para repasarlo todo... poreso las historias de los pueblos, de la gente me llaman tanto la atencion, los dejo con esta leyenda Maya, esta divertida, pronto les muestro mas...
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El Canancol

Cuénteme, don Nico: ¿por qué pone ese muñeco con esa piedra en la mano en medio de su milpa?, pregunté un día a un ancianito agricultor.

Su cara se animó con una sonrisa de niño, en tanto que me contestaba: Sé que usted no cree, pero le diré: soy pobre, muy pobre y no tengo quien me ayude a cuidar la milpa, pues casi siempre cuando llega la cosecha, me roban el fruto de mis esfuerzos. Este muñeco que ve no es un muñeco común; es algo más; cuando llega la noche toma fuerzas y ronda por todo el sembrado; es mi sirviente... Se llama Canancol y es parte mía, pues lleva mi sangre. El sólo me obedece a mí... soy su amo.

Don Nico siguió diciendo: Después de la quema de la milpa se trazan en ella dos diagonales para señalar el centro; se orienta la milpa del lado de Lakín (Oriente) y la entrada queda en esa dirección. Terminado esto, que siempre tiene que hacerlo un men (hechicero) se toma la cera necesaria de nueve colmenas, el tanto justo para recubrir el canancol, que tendrá un tamaño relacionado con la extensión de la milpa. Después de fabricado el muñeco, se le colocan los ojos, que son dos frijoles; sus dientes son maíces y sus uñas, ibes (frijoles blancos); se viste con holoch (brácteas que cubren las mazorcas). El canancol estará sentado sobre nueve trozos de yuca. Cada vez que el brujo ponga uno de aquellos órganos al muñeco, llamará a los cuatro vientos buenos y les rogará que sean benévolos con (aquí se dice el nombre del amo de la milpa), y le dirá, además, que es lo único con que cuenta para alimentar a sus hijos. Terminado el rito, el muñeco es ensalmado con hierbas y presentado al dios Sol y dado en ofrenda al dios de la lluvia; se queman hierbas de olor y anís y se mantiene el fuego sagrado por espacio de una hora; mientras tanto, el brujo reparte entre los concurrentes balché , que es un aguardiente muy embriagante, con el fin de que los humanos no se den cuenta de la bajada de los dioses a la tierra. Esta es cosa que sólo el men ve.

La ceremonia debe llevarse a efecto cuando el sol está en el medio cielo. Al llegar esta hora, el brujo da una cortada al dedo meñique del amo de la milpa, la exprime y deja caer nueve gotas de sangre en un agujero practicado en la mano derecha del muñeco, agujero que llega hasta el codo.

El men cierra el orificio de la mano del muñeco, y con voz imperativa y gesticulando a más no poder, dice a éste: Hoy comienza tu vida. Este (señalando al dueño), es tu señor y amo. Obediencia, canancol, obediencia... Que los dioses te castigarán si no cumples. Esta milpa es tuya. Debes castigar al intruso y al ladrón. Aquí está tu arma. Y en el acto coloca en la mano derecha del muñeco una piedra.

Durante la quema y el crecimiento de la milpa el canancol está cubierto con palmas de huano; pero cuando el fruto comienza a despuntar, se descubre... y cuenta la gente sencilla que el travieso o ladrón que trate de robar recibe pedradas mortales. Es por lo que en las milpas donde hay canancoles nunca roban nada.

Es tan firme esta creencia, que si por aquella época y lugar se encuentra herido algún animal, se culpa al canancol.

El dueño, al llegar a la milpa, toma sus precauciones y antes de entrar le silba tres veces, señal convenida; despacio se aproxima al muñeco y le quita la piedra de la mano; trabaja todo el día, y al caer la noche, vuelve a colocar la piedra en la mano del canancol, y al salir silba de nuevo. Cuando cae la noche, el canancol recorre el sembrado y hay quien asegura que para entretenerse, silba como el venado.

Después de la cosecha se hace un hanincol (comida de milpa) en honor del canancol; terminada la ceremonia se derrite el muñeco y la cera se utiliza para hacer velas, que se queman ya en el altar pagano, ya en el altar cristiano.

Y calló el viejecito después de haber hablado con acento de creyente perfecto.

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Un abrazo.

Fab.

domingo 17 de mayo de 2009

La Masturbacion.


TOMADO DEL GENIO FACUNDO CABRAL.....
Tuve que escribirlo... me parecio divertido.

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El amor, el maravillsoso amor es una incomodidad necesaria que hace que el corazon se meta en cuestiones que terminan perjudicando la cabeza. Si no como es posible que una mujer sabia como mi madre se case con un ignorante como mi padre... y aqui esta el resultado. El amor es tan accidental como la fama, uno nunca sabe por que y de donde viene. En este momento debe estar saliendo de un hotel de Guadalajara o de un mercado en Montevideo la mujer que Dios tiene prevista para mi. Por eso el amor depende de la direccion que uno tome, por ejemplo: Borges salio para el sur y se encontro con la Biblioteca Nacional. Yo sali para el norte y me encontre con las mujeres lo que quiere decir que escribi poco pero me diverti mucho! Lo que tambien quiere decir que tanto el amor como la cultura son accidentes.

Hay mujeres que lo hacen con ganas, hay mujeres que lo hacen con culpa.... incluso hay mujeres que lo hacen con hombres. Buscamos un lugar calido que se parezca al utero de nuestra madre en donde estabamos tan tranquilos y lo pagamos caro. Por eso hay quien prefiere la masturbacion, por lo menos los que no le tienen miedo a la soledad.

La masturbacion es una antologia sexual, una seleccion de los mejores coitos.... hagan memoria! La masturbacion es una maravilla que logra el milagro de juntar a Roma con Paris, es decir a Franchesca con Nicole, es economica porque no hay que invitar a comer a nadie, ni aguantar a los parientes de nadie, ni entender a nadie, ni compartir la cama con nadie, ni andar prometiendo pendejadas a nadie. La masturbacion es una declaracion silvestre de independencia!
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Saludos.

Fab.

miércoles 15 de abril de 2009

Poema de un dia X


Se dibuja bajo mi mano tu silueta
poco a poco, no hay tiempo pero tampoco hay prisa.
Cuidadosamente, cada detalle, cada centímetro y cada línea...
cada petalo y cada espina.

Maldito tiempo nuestro enemigo!
Ningun reloj marca hacia atras!
No hay un presente mas duro y real,
ya la vieja amiga soledad tiene lista su visita.

Aquella Luna mi amiga a la que una noche avergonce,
esta noche nos sonríe desde el cielo.
En esta lucha sin victoria posible
su luz es compañia y es consuelo.

Fab - Febrero 2009
A mi princesa...
Ich liebe dich!

viernes 1 de agosto de 2008

Una noche Azul...



Hace muchas noches ya me sente a escribir... creo que el tiempo ya ha dado permiso ahora de leer...

Fab.
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AZUL


Una noche que buscaba entre libros viejos encontró las primeras veinte páginas de Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, aquel libro que le había prestado un gran amigo en el primer año de la Universidad, un poco más tarde y escondido junto con otras obras de platón estaban las restantes páginas de la historia y ahora se lo podía devolver completo y restaurado. La curiosidad por uno de los mejores libros que había leído lo atrapó de nuevo y comenzó a leer casi como por inercia: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas” Y entonces se preguntó: existiría algo de su vida que recordaría si estuviera frente a un pelotón de fusilamiento? Vinieron a el varios momentos relacionados con diferentes personajes que fueron parte de su vida y aunque en parte le pareció extraño recordó aquel momento talvez por el azar talvez por una mala jugada de su subconsciente, no lo supo nunca y no quiso perder el tiempo en esas discusiones personales... En algún momento ella se lo había preguntado y su respuesta fue muy privada e incompleta, asi es que ahora que le surgía la necesidad de contarle la verdadera historia tomó una copa de Cabernet sauvignon y se entregó a escribir...

Una tarde lluviosa, lo recordó perfectamente, a pesar de su increíble capacidad para ser un despistado…. será que cuando el alma llora sus ventanas se abren para captar hasta el más mínimo detalle? La cabaña era de madera, sin pintar, el techo de zinc sin cielorraso que permitía la entrada de un viento fresco por el día y unas terribles heladas por las noches. Un galerón protegía de la lluvia a la leña y la cocina en donde no podían faltar una olla de frijoles y una de arroz, la mesa para comer permitía observar el paisaje de robles rociados por la lluvia y acariciados por una densa neblina que daba una sensación de calma y desconcierto a la vez… por no poder ver más allá. Un corredor rúsicamente decorado, con una gran silla de madera que ocupaba casi todo su espacio y en donde miles de historias deben haber sido contadas y agunas otras faltan por contar, el camino se perdía en un pastizal hacia el este… La habitación pequeña pero lo suficientemente espaciosa para un catre y un “pasillo” (si es que se le puede llamar asi al espacio que quedaba entre la cama y la pared), colgando habían sombreros, alforjas, machetes y mecates, su maletín en el suelo humedo. Una ventana era su contacto con aquel bosque que saludaba con un aire fresco teñido con olor al musgo húmedo por el agua que este recogía de las nubes.

La misión que era muy simple resultaba secundaria a pesar del constante recordatorio de los materiales y libros que había llevado hasta allí. Tenía bastante tiempo de no saber lo que era la enfermedad del insomnio. En fin, entre el canto de los Hylidos y los Bufos y sus desesperados intentos por romper el cautiverio de plástico logró concentrarse lo sufuciente para encontrar el sueño.

Una mañana soleada después de una tarde de lluvia trae consigo una fuerte humedad y como en aquel lugar lo más parecido a un abanico era el batir de las alas de los zancudos, la incomodidad del ambiente lo llevó a abrir la ventana. Fueron presentados por el azar y nunca mas pudo olvidarla, fue un momento extraño, mágico, que se grabó en lo más profundo de su ser... Que absurda es la soledad que nos acompaña cuando nos sentimos más solos…Frente a el, con la gracia de una bailarina de ballet entrenada por miles de años en su arte bailó una tonada adornada con los cantos de los pájaros mañaneros y el viento fresco, y mientras despertaba e intentaba ordenar su cabeza hecha un torbellino de ideas la observó partir con igual gracia y elegancia, como una reina de las de su estirpe.

Unos días antes se tomó el último trago de una amarga cerveza y se dispuso a luchar contra su maldito orgullo, siempre creyó que cualquier momento puede ser el último de la vida y que es mejor intentar que arrepentirse de no haberlo intentado. Ni la tarde fría, ni la gente, ni el bullicio de los carros, ni el viento, ni los gritos de los vendedores compitiendo contra la lluvia “Paraguas, Sombrillas!”, nada podía vencer aquel momento. Se quedaron de ver en el café de siempre, ella un poco tímida, él decidido a no dejarse vencer. Conversaron y rieron porque su sonrisa y la forma en que sus ojos se iluminaban cuando reía le encantaba! Por eso siempre procuraba hacerla reír. Dentro de él una lucha que se resolvió en una acción casi instintiva, sus labios se encontraron, los corazones palpitaron al unísono y el mundo enmudeció por un instante y luego un adiós teñido de hasta luego... dependiendo del tiempo...

Esa noche bebío más de lo acostumbrado, por milagros del Whiskey escocés y el Flor de Caña desapareció el insomnio y tal como cae un árbol al ser cortado fueron cayendo uno a uno los soldados en sus respectivas camas.

Una mañana de resaca, la humedad se concentraba en el cuarto y el único remedio era de nuevo, la ventana. No recordaba muy bien la conversación de la noche anterior; muy honestas son las conversaciones etílicas, y aunque estaba seguro de que la había mencionado estaba tranquilo porque sabía que éstas tienen la ventaja de que cuando todos sus participantes llegan al nivel en donde ya la conversación parece ser coherente nadie recuerda luego de que se habló. El etanol es un consuelo en diferentes presentaciones.

El olor a musgo le dio los buenos días y fue como un llamado a devolver el saludo. Se asomo con el rostro hinchado y ahí estaba de nuevo... posada de tal manera que parecía coquetearle, su color tan fuerte como su belleza y su paz… aquel momento se le hizo eterno y se mantuvo observándola unos minutos mientras hundido en un mar de pensamientos y recuerdos que lograron ordenarse lugo de un instante tomó su libreta y su lapicero de tinta china y dejó que su mano dibujara las palabras, cuando volteó a ver ya ella había recorrido unos metros en su ballet de destellos azules:

“Encierras una extraña belleza,

azules destellos que nacen en las ventanas de tu alma…

vuela hacia mi mariposa azul

y llévame contigo!”

No sabia y nunca supo si el formato que le había dado a la historia se tornaría aburrido, solo esperaba poder describir los detalles que contribuyeron a moldear la historia e hicieron de ella un recuerdo tan fuerte como el del coronel Aureliano Buendía el día que conocío el hielo…No fue solo la belleza y la elegancia si no también la sensación que le había dejado al partir, la ligó a ella, a esos ojos brillantes a esa sonrisa que le alborotaba el alma de tal manera que fue inevitable preguntarse que sucedería si la perdía? Solo hacía unos días de que sus labios... ...?

Nunca tuvo dentro de sus planes olvidar esa mariposa azul. Una historia que solo dos podrían comprender... Por eso decidió un día entregarle la historia que habia comenado a escribir unos meses atrás con la ilusión de reescribirla con un final feliz, pero no en el formato original, pues la felicidad la habían encontrado en rumbos diferentes... Sin embargo la vida le tenía preparada una sorpresa, aquella mariposa azul que habia bailado para el habia volado lejos, ya no existía...

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Fab.

jueves 22 de mayo de 2008

...

Pequeñas y suaves tus manos

fuertemente aferradas a mi espalda...

Cuatro labios unidos en una sola emoción,

dos corazones, dos cuerpos queriendo ser uno solo!

martes 13 de mayo de 2008

Las hojas

Fuimos por instantes como hojas en
el viento bailando en un otoño...
unidos por una extraña energía

Lo leía en tu mirada... lo buscabas acaso
en la mía mientras flotábamos
hablando sin palabras?

Y fue la Luna testiga, mientras se asomaba
entre las nubes, de como tus labios y mis
labios se unieron para darle envidia
al amor y a la pasión

De tus labios rojos me declaro adicto,
de tu piel morena y de tu olor a mujer...
Un Vesubio de emociones y más viento!
Si, más viento!!! Para que bailen las hojas!


Fab.

viernes 9 de mayo de 2008

EL DIFÍCIL ARTE DE ESTAR SOLO

******* Esta va para todos aquellos que nos hemos dado un chance de estar solitos*******


Buscar novia debería ser un pasatiempo divertido y no una obsesión enfermiza. En mi caso, por lo menos, detrás de este impenitente ejercicio de exploración mundana y selección natural no hay ni un gramo de intranquilidad, desesperación, despecho o angustia.

Si digo que ‘busco novia’ es porque a menudo me provoca conocer a una chica que –como una pieza de madera– calce exacta en el espacio pendiente de mi rompecabezas personal.
Pero tampoco me hago problemas. Si llega, genial. Si no, también. La soledad, lejos de intimidarme o asustarme, me resulta confortable. Demasiado confortable, diría. Aunque a mucha gente le extrañe, hay cosas que me gusta hacer preferiblemente solo: ir al cine, hacer compras en el supermercado, visitar una librería, comprar ropa. Hay días en el trabajo, incluso, en que almuerzo solo (provisto, eso sí, de un suplemento deportivo). También me gusta, de vez en cuando, sentarme en la barra de un bar o en la mesa de un cafetín y saber que puedo otear el mundo desde el espumoso y melancólico horizonte de mi vaso de cerveza.

Alguien podría jalonearme las orejas con razón y preguntarme “si tanto te gusta estar solo, qué diablos haces buscando novia”. Y yo podría defenderme diciendo que una cosa lleva a la otra, porque me parece que únicamente las personas que saben estar solas pueden advertir y valorar después la dimensión de una buena compañía.

A veces creo que esta actitud medio retraída –y que podría parecer una grave propensión hacia el autismo– está relacionada con mis aficiones predilectas (leer y escribir son, finalmente, actos solitarios por definición). Sin embargo, tengo una justificación antropológica más razonable y que se reduce al inapelable hecho fáctico de que al mundo venimos SOLOS y del mundo nos vamos SOLOS. Los nacimientos de mellizos, trillizos, cuatrillizos son siempre una novelería, una rareza digna de las portadas de los diarios (y de las carpas de los circos). Lo normal, lo que se espera, lo típico es que uno nazca solo. Igual pasa con la muerte. Uno se marcha a solas. ¿O acaso alguno de ustedes ha visto entierros en parejas o ataúdes con doble compartimiento? Lo lógico, otra vez, es que la gente se despida individualmente.

Por eso me irritan un poco las personas que no saben estar solas. Esos hombres y mujeres que creen que la soledad es sinónimo de acabamiento, derrota o exclusión. Personas que buscan por todos los medios emparejarse, y terminan enganchándose con alguien a quien no aman, pero que representa eso que tanto persiguen. Sin darse cuenta, acaban enamorados de una figuración, de un espejismo: no de la persona, sino de lo que la persona temporalmente encarna.

Me apenan las personas que no se soportan a sí mismas, que no se toleran, que se asfixian en el silencio de sus habitaciones, y que no se interpelan delante del espejo por miedo a descubrir vaya uno a saber qué incómodas verdades. Esas personas, con tal de combatir su paranoia de quedarse solos, son capaces de estar con quien pueden y no con quien quieren, ignorando que así extienden su tragedia.

Esa actitud responde a una típica mentalidad empapelada de frases como “voy a darme una oportunidad con él”, “no lo amo, pero lo necesito” o “sé que con el tiempo puedo enamorarme de ti”. Desconfíen cuando escuchen esas gentiles proclamas, porque detrás de ellas suele haber gente cobarde, medrosa y timorata que hipoteca su libertad y se abraza a una relación en la que no cree.

Tengo un amigo que sostiene que uno se empareja porque, inconscientemente, busca un testigo, alguien que pueda dar crédito a tus vivencias y sea quien las corrobore ante los demás. Una especia de fact checker sentimental. Tiene sentido. En todo caso, creo que todos se merecen vivir una larga temporada sin pareja. Pasarla solos un rato, sin más interlocutores que uno mismo.

De hecho, yo no busco novia para que me ‘rescate de mi soledad’. Al contrario, la busco para que venga a compartirla conmigo.


Anonimo....